CARTAS A MI QUERIDA ANA

 

     
 

Martes 25 de Febrero del 2003

Querida Ana,

    Hoy ya hace dos días que no sé nada de ti, he intentado llamarte, pero coge el teléfono una señora que me dice "telefónica le informa..." y yo le pregunto que si puedo hablar contigo pero no me hace caso.

    Por qué no intentas a llamarme tu, no te preocupes, si has perdido mi número, cuando llames te lo daré.

    Esta mañana en la oficina mientras intentaba pasar un fax me he cortado con el papel, y eso es porque estoy nervioso porque hace ya dos días que no te veo, porque siempre que me corto es porque estoy nervioso. Me ha empezado a salir mucha sangre del corte, tanta que mis compañeros de oficina han aprovechado para recargar sus plumas de tinta roja e incluso de pasar otra capa de pintura por los extintores. La verdad es que me gusta sentirme útil y me he puesto muy contento.

    Esta tarde cuando he llegado a casa he vuelto a pensar en ti, y como yo te quiero mucho he decidido que voy a ir a buscarte. He llamado a la oficina y he dicho que mañana no iría a trabajar porque estaría con mi queridísima Ana, y como mis jefes son tan comprensivos me han dicho que no había problema, que me tomase el tiempo que quisiera y que tampoco era necesario que volviese a la oficina.

    Así que he cogido el cepillo de dientes, el paraguas porque está lloviendo, 921 céntimos y mi libreta para anotar cosas. Estoy preparado para ir a buscarte, exactamente no me acuerdo como llegar a donde vives, pero seguro que la fuerza del amor me ayuda a llegar.

Te quiero mucho,

Urelio

 
     

 

     
 

Miércoles 26 de Febrero del 2003

Querida Ana,

    Hoy ya hace tres días que no sé nada de ti, he estado caminando toda la noche por una carretera que es muy larga, tan larga que aún no veo el final. Está lloviendo mucho y el viento se me ha llevado el paraguas y me estoy mojando mucho, pero así no es necesario que me duche. Cuando llegue a tu casa nos bañaremos juntos en la bañera, llena de burbujas, seguro que nos lo pasamos muy bien.

    No puedo parar de pensar en ti, mientras veo como el agua cae del cielo me recuerda a unas cataratas que vi un día por la tele, cuando estemos juntos querrás ir de vacaciones a las cataratas? A mi me gustan mucho las cataratas porque el agua cae del cielo como si estuviera lloviendo, pero realmente no llueve, y por eso me gustan, porque los días de lluvia me ponen triste y más si no estoy contigo.

    Un momento he pensado que había llegado a la playa y que me había equivocado de camino, porque tu no vives al lado del mar, pero después, cuando dos policías me han empezado a pegar,  me he dado cuenta de que no era el mar, sino un gran charco en medio de la carretera. Los policías me han dicho que estaba alterando el orden, que no dejaba pasar a los coches y que saliera de dentro del charco. Cuando me han pegado me han hecho un corte en la cabeza y me ha empezado a salir sangre y el charco se ha vuelto rojo y entonces he visto que no era el mar, porque el mar es de color azul.

    Estoy seguro que me falta muy poco para llegar a tu casa, lo presiento en mi corazón.

Te quiero mucho,

Urelio

 
     

 

     
 

Lunes 10 de Marzo del 2003

Querida Ana,

    Hoy ya hace quince días que no sé nada de ti, siento haber estado tanto tiempo sin escribirte, pero un señor con barba y una mochila en la espalda me robó la libreta. Además también me robó mis 921 céntimos y mi cepillo de dientes, también llevaba un cuchillo y me lo clavó para dejarme un recuerdo de nuestro encuentro. Él lo hizo con toda su buena intención, ya que me empezó a salir un gran chorro de sangre y me dijo que así iría marcando el camino hacia tu casa para después no perderme al volver, y fue verdad, pero desde ayer que ya no me sale más sangre y ya no pudo seguir marcando el camino, y esto me preocupa porque si me pierdo no sabré como volver. He intentado cortarme con el paraguas, pero no lo consigo. De todas formas no creo que me pierda, porque ya hace unos días que salió el sol y eso quiere decir que estoy cerca de tu casa porque sé que en tu casa siempre sale el sol porque estás tu y tu siempre iluminas mi vida.

Te quiero mucho,

Urelio

 
     

 

     
 

Martes 11 de Marzo del 2003

Querida Ana,

    Hoy hace dieciséis días que no sé nada de ti. Hoy he llegado a un sitio muy raro, la gente de aquí no sabe hablar, se inventan las palabras, te puedes creer que a la tortilla la han llamado omelet? La gente no me comprende.

      Esto me recuerda lo mucho que te quiero, porque sé que tu eres la única persona que me comprende de verdad, y sé que estás esperando a que llegue a tu casa y podamos estar juntos y le llamaremos tortilla a la tortilla, porque omelet no me gusta, es un nombre muy feo.

       Esta tarde me he subido a un árbol para ver si veía tu casa, pero aún no la veo, puede que no esté muy lejos, pero la casa de en frente me tapaba toda la visión. Al bajar del árbol he resbalado y me he hecho un corte en la ceja, entonces, durante unos momentos lo he empezado a ver todo rojo, y me pensaba que me había convertido en un terminator, pero cuando me he fregado los ojos lo he vuelto a ver todo normal.

         Te prometo que estaré junto a ti antes de lo que crees, porque yo sigo los instintos de mi corazón, y como mi amor por ti es tan fuerte me llevará a tu lado.

Te quiero mucho,

Urelio

 
     

 

     
 

Martes 18 de Marzo del 2003

Querida Ana,

            Hoy hace veintitrés días que no sé nada de ti, no he parado de andar.  Hoy he mirado al horizonte y he visto muchos aviones. Como se que tu no vives muy lejos del aeropuerto he decidido ir hacia allí. Sé que falta muy poco para poder estar juntos.

            Ayer, como tenía hambre decidí ir a un banco y sacar dinero, suerte que me acordé de coger la tarjeta de crédito, como por aquí veo que hay muy pocos bancos decidí sacar todo el dinero que tenía y así no tendría que preocuparme, así que saqué 33.657 céntimos, al principio pesaban mucho, porque lo pedí todo en monedas, ya que así puedo comprar chocolatinas en las maquinas de chocolatinas. Sé que a ti te gustan las chocolatinas, aunque comas pocas, pero tranquila, estas no engordan, así que saqué 318 chocolatinas de la máquina, y te las voy a regalar todas menos una, porque una ya me la comí. Además de las chocolatinas, como te quiero tanto te compré un gran ramo de rosas, son más rojas de lo normal, porque llevándolas me pinché y las manché de sangre, pero siguen siendo muy bonitas. Cuando te las dé, quiero que sepas que hay una parte de mí entre esas flores.

Te quiero mucho,

Urelio

 
     

 

     
 

Miércoles 26 de Marzo del 2003

Querida Ana,

         Hoy hace 31 días que no sé nada de ti, y esto ya es un mes, o más de un mes, depende de con qué mes lo compares. Desde la última vez que te escribí he estado siguiendo los aviones que veía, porque sé que el aeropuerto no está muy lejos de donde vives tu, aunque no me acuerdo como llegar a donde vives, sé que si llego al aeropuerto estaré más cerca de ti y podré encontrarte.

Hoy he llegado a un sitio muy raro, aquí la arena no solo está por el suelo, sino que también está por el aire y me entra dentro de los ojos y las orejas. Por aquí pasan muchos aviones, supongo que debo estar muy cerca del aeropuerto. Yo no sabía que los aviones eran como los cohetes, que para volar tienen que ir tirando cosas. Aquí durante casi todo el día los aviones van dejando caer cosas y cuando llegan al suelo explotan. Y es por eso que esta mañana ha explotado una cosa de esas en un edificio junto a mi y ha salido un ladrillo disparado y se me ha clavado en la nuca, me ha hecho un corte muy grande, y ha empezado a salir sangre. Ahora ya lleva dos horas y media saliendo sangre y no para. Yo no sabía que pudiese caber tanta sangre dentro de mi cuerpo, espero que salga toda de una vez y me quede sin, porque es muy incómodo escribir con la nuca sangrando.

Te quiero mucho,

Urelio

 
     

 

Puede que Urelio no tenga la oportunidad de escribirle más cartas a Ana...

NO A LA GUERRA